SIGUE EL RECLAMO DE DESPEDIDOS DE AGRICULTURA FAMILIAR DE NACIÓN

Atilio Zayas es uno de los tantos despedidos de la Delegación Formosa de la Secretaría de Agricultura Familiar de la Nación, cuya oficina fue casi desmantelada en el marco del ajuste y desguace de las oficinas públicas que viene materializando en todo el país la gestión del presidente Mauricio Macri.

A un año de su despido del mencionado organismo nacional, Zayas lamentó que «pasa el tiempo, pero siempre está presente la situación de miles y miles de trabajadores despedidos», denunciando que «22 compañeros fuimos despedidos de Agricultura Familiar en Formosa».

«Mi situación laboral está judicializada, así que seguimos peleándola, saliendo y militando día a día con los vecinos, los amigos y los compañeros», refirió el miembro de la comisión directiva de ATE y congresal nacional de la CTA, apuntando que «tenemos distintas situaciones de diversas familias que hoy están padeciendo, llenas de necesidades, no hay trabajo y hay pocas changas. Estamos viviendo una situación muy complicada».
Subrayó que «tenemos que cambiar el modelo de Gobierno Nacional, no hay otra cosa. Es muy fea la situación que estamos padeciendo. Todo ciudadano siente las necesidades que puede llegar a tener su familia».

Críticas a Buryaile

A su vez, tildó de «catastrófico» el momento en que recibió el telegrama de despido porque «se te derrumba todo». Contó que «en mi casa era el único sostén con trabajo seguro, así que es inimaginable que de un día para otro me echen, después de 19 años de trabajar con el Ministerio de Agroindustria de la Nación. Es muy feo».

Zayas, asimismo, denunció «persecución gremial» por parte de los funcionarios nacionales ya que «ellos actuaron sobre los compañeros afiliados de ATE que durante muchos años nos organizamos y venimos peleando ante nuestra situación de precarización laboral».

«Este Gobierno Nacional apuntó directamente contra los compañeros organizados en ATE, nos echaron 22 compañeros afiliados que participaban en asambleas y que hacíamos respetar nuestros derechos. Fue directamente una persecución sindical y gremial», sentenció.

Reprochó que «lo más indignante fue que en ese entonces un formoseño era ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, y que echaron a 22 compañeros, todos profesionales, veterinarios, ingenieros zootecnistas, agrónomos y técnicos, tildándonos de ñoquis».
«La única esperanza es que cambie el Gobierno Nacional y nosotros desde lo sindical estamos trabajando en eso», finalizó.