jue. Dic 5th, 2019

DESDE EL INTA IPAF NEA TRABAJAN EN LA ELABORACIÓN DE HARINA DE BANANA

La existencia de nichos de mercados por consumidores de productos naturales y saludables, la expansión de economías regionales y una zona de la provincia privilegiada por el clima para el cultivo de banano hacen de este marco la oportunidad para dar agregado de valor a este cultivo a través de tecnologías de transformación que puedan ser sencillas adaptables y apropiables por la agricultura familiar

La banana es un alimento muy nutritivo, de fácil asimilación en su estado natural y cocción para el preparado o en pastas. Teniendo en cuenta que la zona norte de la provincia es una gran productora de este fruto es que desde el área INTA IPAF NEA se encuentran trabajando con productos derivados de la banana con tecnología de transformación; uno de ellos es la harina de banana.

En diálogo con La Mañana, Gustavo Aguirre, ingeniero en Alimentos, investigador y responsable del Laboratorio en el Área IPAF NEA, brindó detalles del trabajo que encaran.

LM: ¿Cómo surgió la iniciativa de comenzar a producir harina de banana?

Gustavo Aguirre: “En el Área IPAF NEA, dentro del proyecto ‘Agregado Valor’ trabajamos en el desarrollo de nuevos productos.

La iniciativa surgió a través de la combinación de varios factores y/o problema/oportunidades que se originan en las diferentes realidades de cada región de nuestro país, como ser:

-El aprovechamiento de subproductos, descartes y residuos de los sectores agrícolas y agroindustriales para obtener compuestos de alto valor agregado y utilizarlos en la formulación de alimentos.

– La expansión de las economías regionales.

– Una zona de la provincia de Formosa prodigiosa por su clima en cuanto al cultivo de variedades de banano.

Estos puntos hacen de este marco una oportunidad para dar valor agregado a este cultivo a través de tecnologías de trasformación.

Es por ello que nos enfocamos en desarrollar un producto con las bananas del descarte, aquellas frutas que no clasifican para su venta en fresco, ya que existe en cierta época del año la baja en la calidad comercial (traducido a precios bajos y poco rentable para el productor) y se registra mayor porcentaje de descartes. No obstante, ese descarte es factible para tecnologías de transformación”.

Fuente La Mañana

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